OPINIÓN: “Los hosteleros pedimos que nos midan con el mismo rasero” – Por Carmen Camarasa de los Ángeles

Desde el principio de esta pandemia, o mejor dicho desde que empezamos a trabajar, hemos sido un sector que nos hemos adaptado a todas las medidas de higiene y seguridad para la ciudadanía y clientes, con medidas a veces sugeridas y otras veces impuestas. Medidas que han supuesto un desembolso económico e incluso la reducción de nuestros ingresos, debido a la limitación del aforo de nuestros locales.

Todos las hemos acatado, porque siempre hemos estamos por la labor de colaborar en todo lo que podamos para controlar la covid 19.

 

Hemos tenido que trabajar, lidiando muchos frentes:

  1. a) Controlando a nuestros clientes para que se cumplieran todas las medidas, lo que en más de una ocasión ha supuesto enfrentamientos y malestares por parte de algunas personas con la consecuente pérdida de ese cliente (creo que esta situación la hemos vivido más de un establecimiento).
  2. b) Hemos trabajado presionados por controles de horarios, distanciamiento, aforos, desinfección de mobiliario, con la mascarilla puesta durante 15 horas y con 38 grados de calor y sin quitárnosla en ningún momento, con las manos quemadas del gel hidroalcohólico, en fin…” al borde de un ataque de nervios”.

Ahora bien… yo creo que estamos en nuestro derecho de exigir (dado que pueden ser focos de contagio), que estas normas sean para todo tipo de establecimientos concurridos y no me refiero a pequeñas tiendas de barrio, que seguro toman las mismas medidas de higiene que nosotros, por exigencia de Sanidad. Me refiero a:

1) El control del aforo en grandes superficies, cumplimiento de la distancia y las medidas higiénicas, incluida la desinfección de las barras de los carros de la compra y todo esto supervisado por la policía como han hecho en nuestros locales.

2) Entidades financieras, que seguro que un lunes cualquiera tienen más afluencia de público que uno de nuestros locales ese mismo día y a los cuales no se les exige la limpieza y desinfección de la silla donde se ha sentado el anterior cliente, ni la limpieza del cajero automático después de su uso.

3)  A las medidas de seguridad, que hay en el ‘Mercaíco” de la carretera de Villena y que según dicen los mismos ciudadanos, aquello parece el fin del mundo y que siguen las normas según sus criterios. Ciudadanos, los cuales a su vez son los que a nosotros nos preguntan si la silla donde se van a sentar está  “desinfectada”.

4) Incluso en los centros de salud, incluido el Hospital, que después de sentarse un paciente nadie pasa una bayeta a la silla para la siguiente persona.

5) Control de fiestas privadas que se hacen sin guardar ningún tipo de medidas de seguridad.

Que la propia ciudadanía sea cómplice de controlar estas fiestas, al igual que han hecho con nosotros los propios vecinos desde sus balcones.

Todos estos ejemplos son los que les pueden hacer entender a ustedes (las autoridades competentes), que el sector hostelero cree que si todo esto no se tiene en cuenta y no bajan los números de contagiados nuestros locales permanecerán cerrados por más tiempo.

Por último, decirles que nuestras economías dependen de nuestros negocios y que la mayoría no tenemos colchones económicos para aguantar hasta que llegue algún tipo de ayuda.

Todos sabemos lo que tarda la parte burocrática de todo esto. Creo que no somos la causa, pero sí la consecuencia. Cuando veamos que todos estamos medidos por el mismo rasero podremos entender el cierre de nuestros locales.

Que conste que este escrito lo he redactado de forma individual y sin querer involucrar a ningún compañero/a de este sector. Es mi forma de opinar y de ver todo esto.

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar