Antonio M. Quintanilla
La deportista yeclana Carmen Pérez Muñoz se ha convertido en una de las grandes protagonistas del Southern European Championship de la WRPF, celebrado el pasado 9 de mayo en el SOMA Wellness Show de la Feria de Valencia. Su actuación no solo la situó entre las mejores levantadoras del continente, sino que además le permitió batir cuatro récords en su categoría y subir al podio absoluto femenino.
Graduada en Educación Física por la Universidad de Alicante y especializada en Rendimiento Deportivo y Salud por la Universidad Miguel Hernández, Carmen Pérez Muñoz ha desarrollado su carrera profesional en torno al movimiento, la técnica y la salud. Su investigación en control lumbopélvico y su formación en entrenamiento de fuerza en mujeres la han consolidado como una entrenadora de referencia en el Servicio de Deportes de Yecla, donde imparte sesiones adaptadas a adultos con metodologías como HIT, Tabata, EMOM, full body, GAP, circuitos funcionales y actividades dirigidas.
Un reto personal que acabó en récords
Lo que hoy es un logro deportivo comenzó como un desafío íntimo. Durante más de un año, Carmen Pérez Muñoz entrenó sin un objetivo competitivo claro, movida únicamente por la curiosidad de explorar sus límites. Para ello contó con el apoyo del entrenador y nutricionista Eloy Martínez, especialista en powerlifting, con quien construyó una base técnica sólida y un plan adaptado a su rutina laboral.
Sin embargo, el proceso estuvo marcado por dificultades. En plena preparación, la deportista atravesó una etapa complicada para su salud mental, con episodios de ansiedad, pérdida de apetito e insomnio que la obligaron a recurrir a terapia y suplementación. A ello se sumaron fuertes molestias en la cadera que amenazaron con frenar su progreso. Carmen reajustó los entrenamientos, priorizando semanas de descarga y descanso, mientras que el fisioterapeuta David Yago, su pareja, se encargó del tratamiento físico hasta lograr la recuperación completa.
Tras un año y 5 meses de preparación específica, con entrenamientos de 4 a 5 días semanales, control de peso diario y mediciones periódicas, Carmen llegó a la competición en su mejor momento.

Una competición exigente y un debut brillante
El campeonato, organizado por la WRPF, exigía a las atletas ejecutar tres movimientos (sentadilla, press banca y peso muerto), con tres intentos por ejercicio. El orden de salida dependía del peso cargado en la barra, no del peso corporal, y cada levantamiento debía realizarse a la orden del juez, bajo la supervisión de tres árbitros y un equipo de spotters encargados de la seguridad.
La barra especial de sentadilla, desconocida para la yeclana, le jugó una mala pasada en su primer intento con 105 kg, provocándole una ligera descompensación. Aun así, completó el levantamiento y recuperó sensaciones en los siguientes intentos.
Sus marcas finales fueron:
• Sentadilla: 105 kg – 110 kg – 115 kg (récord)
• Press banca: 50 kg – 55 kg (récord) – 60 kg nulos
• Peso muerto: 127,5 kg – 135 kg – 140 kg (récord) – 145 kg nulos
La suma total alcanzó los 310 kg, también récord. Aunque durante la competición creyó haber batido únicamente el récord de peso muerto, la publicación oficial de resultados confirmó que había logrado récord en los tres movimientos y en el total.
Los 60 kg en banca no llegaron a validarse y los 145 kg del peso muerto fueron anulados por el rebote de la barra al tocar el suelo, pese a que la ejecución técnica fue correcta. Según Carmen Pérez Muñoz: “Sé que esos pesos saldrán la próxima vez”.
Una referencia local dentro y fuera de la tarima
En la categoría Open -56 kg, dentro de Powerlifting Raw Drug Tested Women, la deportista yeclana consiguió:
• Primer puesto nacional en -56 kg, Open
• Tercer puesto absoluto femenino
• Récord de sentadilla: 115 kg
• Récord de press banca: 55 kg
• Récord de peso muerto: 140 kg
• Récord total: 310 kg
Como reconocimiento, recibió cuatro diplomas, uno por cada récord, una medalla y un trofeo por su tercer puesto absoluto.
Más allá de los resultados, la historia de Carmen Pérez Muñoz es la de una deportista que ha sabido convertir un reto personal en un logro deportivo de alto nivel. Su experiencia, marcada por la disciplina, la superación y el apoyo profesional, se refleja también en su labor diaria en Yecla, donde continúa formando a decenas de usuarios con un enfoque basado en la salud, la técnica y la accesibilidad.
Su éxito en Valencia no solo la consolida como atleta, sino que también la sitúa como un ejemplo de constancia para la comunidad deportiva local.













