Viernes 7 de diciembre. La Ofrenda

Por Alfonso Hernández Cutillas

 

La ofrenda de pólvora de la mañana, se transforma en ofrenda de flores. La mujer yeclana, engalanada para la ocasión y luciendo la típica mantilla española, desfila en sus distintas escuadras acompañada del brazo del tirador, para ofrecerle a la Patrona, las flores más hermosas y delicadas en una tarde alegre, desbordante y colorista. El pueblo aplaude el paso de las escuadras por las calles donde discurre, todas, impregnadas de un agradable e intenso perfume. La calle de San Francisco, se convierte en antesala de un altar tapizado de olorosos gladiolos, de rojos claveles, de perfumados lilium, como ofrenda amorosa y espiritual del alma yeclana.

Los Mayordomos junto con sus respectivos Clavarios, serán los encargados de ir recogiendo las flores depositadas a los pies del altar que ya preside la Virgen. La Ofrenda de flores a la Patrona, es un acto popular y masivo que año tras año se ha ido engrandeciendo Las distintas Agrupaciones de Escuadras que forman la Compañía Martín Soriano, desfilan en la tarde de la ofrenda con aires marciales, al son de la música de fiestas, o entonando los armoniosos cantos de sus preciosos himnos.

 

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