para mejorar el neurodesarrollo infantil, cuyos objetivos son “la prevención de trastornos en este ámbito” e incide en la importancia de actuar entre los cero y los ocho años
A. Quintanilla- A. Delegido
El programa M.I.N.D (Mejora Integral del Neuro-Desarrollo) es una iniciativa educativa impulsada por el empresario yeclano José Rafael González Javier junto a las especialistas Margarita García y Rosina Uriarte que nace de una preocupación cada vez mayor por la salud del neurodesarrollo infantil y que nace “con el objetivo claro de prevenir trastornos en este ámbito actuando especialmente con los niños de cero a ocho años”.
Al habla con José Rafael González para conocer el origen del proyecto, nos explica que “mi hermana Paqui, doctora en Neurociencias, investigadora y profesora de la Universidad de Murcia, me regaló en 2009, antes de que naciera mi hija Irene un libro sobre el desarrollo cerebral infantil del especialista Glenn Doman. Y para mí fue un descubrimiento. De tal modo que incluso creé mi empresa y llevo 13 años ya fabricando materiales para fomentar el desarrollo infantil. Por mi trabajo, he contactado con muchas familias con niños con problemas: autismo, lesiones cerebrales y soy consciente de la necesidad de fomentar el neurodesarrollo, que está en auge. El programa M.I.N. D incide en tres campos: desarrollo motor, desarrollo sensorial y desarrollo cognitivo”.
LAS ESPECIALISTAS
Para poder desarrollarlo, aunque la idea partiera de José Rafael González, él ha contado con Rosina Uriarte, co-autora del Programa M.I.N.D y directora de Formación. “Es una educadora infantil con una trayectoria consolidada como especialista en neurodesarrollo. Su amplia experiencia la sitúa como una autoridad en el campo de la maduración cerebral infantil. En M.I.N.D., aporta el rigor metodológico y la profundización en la neurofisiología aplicada, asegurando una base técnica que dote a los alumnos de las máximas oportunidades para su óptimo desarrollo”, señala José Rafael González. Por otra parte, Margarita García, también co-autora del Programa M.I.N.D, se encarga de la dirección Pedagógica. “Es psicóloga (especialista en las áreas Infanto-Juvenil y Forense) y educadora. Su formación internacional -certificada por los Institutos Doman (Philadelphia)- junto a su gran experiencia en la orientación escolar, aportan al Programa un rigor científico y psicológico de vanguardia en el ámbito del desarrollo infantil, proponiendo procesos de intervención que conectan la neurociencia con las necesidades reales de los colegios y las familias”, explica el empresario yeclano.

LA METODOLOGÍA
La propuesta de M.I.N.D es cambiar el chip y pasar de actuar cuando el niño ya muestra síntomas claros de frustración y fracaso escolar a un enfoque puramente preventivo que empieza en la gestación y abarca los primeros años de vida, porque su equipo defiende que esperar a que los problemas sean evidentes es llegar demasiado tarde. Para ello el programa se basa en entender cómo se desarrolla el cerebro desde el embarazo, apostando por hábitos clave como fomentar el movimiento libre para que el niño gatee, trepe y corra porque el movimiento construye conexiones neuronales, reducir la exposición a pantallas en menores de seis años por su relación con los problemas de atención, y ofrecer experiencias sensoriales reales tocando, oliendo y manchándose en lugar de depender solo de lo virtual. Llevar un seguimiento de la evolución de los niños es clave, como lo es la formación a los profesores de los colegios y las charlas para padres y madres “porque siempre necesitamos información”.
PUESTA EN MARCHA
El programa M.I.N.D estará listo para ponerse en marcha en centros educativos en el curso 2026/2027. José Rafael González explica que “en la primavera de 2025 estuvimos en el Ministerio de Derechos Sociales y explicamos el proyecto al Real Patronato de la Discapacidad. Estuvieron muy receptivos y les gustó mucho pero el proceso burocrático es lento y por eso tenemos vía libre para empezar a testarlo en centros educativos antes de poder aplicarlo a escala nacional de cara a 2030”.













