El debate no gira sobre la regularización sino sobre cómo articular una correcta colaboración entre administraciones
El proceso de regularización extraordinaria de inmigrantes en situación irregular ha reabierto un debate que vuelve a poner en evidencia las grietas de la coordinación entre administraciones. Diversos ayuntamientos como es el caso de Yecla, han expresado su malestar al considerar que la iniciativa se ha impulsado sin contar con ellos, pese a que son quienes asumen buena parte del trabajo derivado de esta medida. Las quejas se centran en que no se les ha dotado de recursos materiales ni personales suficientes para afrontar el incremento de trámites, atención social y acompañamiento administrativo que está generando la regularización. Algunos municipios señalan también que la falta de planificación compartida puede traducirse en retrasos, saturación y una mayor tensión en áreas ya de por sí sobrecargadas, como Servicios Sociales o las oficinas de atención ciudadana. El debate no gira solo en torno a la regularización, sino a la necesidad de reforzar la cooperación entre administraciones para que las políticas que afectan a colectivos vulnerables salgan adelante con eficacia, transparencia y corresponsabilidad.
(FOTOGRAFÍA: JOSE AZORÍN IBÁÑEZ)













