Entrevista: Antonio Galvañ – Músico yeclano
Daniel Ortuño Ibánez
Antonio Galvañ “Parade”, el músico yeclano pasa revista a una trayectoria esencial para el pop independiente español
Tu nuevo disco junto a Nacho Casado ha tenido una gran acogida. ¿Qué te llevó a embarcarte en una colaboración tan íntima y a dos voces?
La respuesta corta sería que me gustan mucho sus canciones. Digamos que empecé a ir detrás de él, hasta que en 2023 conseguí verle cantar en directo y conocerle. En un primer momento, pensamos en sacar un par de canciones en formato digital, tantear el terreno y ver cómo lo recibía la gente. Como el resultado fue muy bueno, decidimos adentrarnos en un proyecto más profundo y que tuviera una identidad propia, más personal.
Fue así como grabamos el disco a finales de 2024, y desde entonces lo hemos ido presentando por toda la Península.
Has presentado este trabajo en Yecla, tu ciudad. ¿Qué significa para ti volver a casa con un proyecto tan personal bajo el brazo?
Al igual que he hecho con otros discos, presentar uno nuevo en Yecla siempre toca una fibra sensible. Al fin y al cabo, sabes que aquí va a haber familiares y amigos entre el público, y eso supone una mayor responsabilidad desde el escenario.
Lo bueno de aquella presentación en el Auditorio Municipal fue que, al haberlo presentado antes en otras ciudades, pudimos pulir muchos detalles del directo. Algo que me encanta de Nacho y yo cuando tocamos es la química y la forma en que nos retroalimentamos.

Tu discografía está llena de referencias a la ciencia ficción, la cultura pop y los mundos imaginarios. ¿De dónde nace ese universo tan particular que te acompaña desde tus inicios?
Yo siempre he sido un friki y un adorador de la ciencia ficción; desde pequeño he devorado muchísimas películas y cómics relacionados con todo ese universo. Pero, realmente, ese conocimiento de la cultura pop solo empezó a cobrar sentido cuando conseguí trasladarlo a mis canciones, y por eso siempre incluyo alguna referencia. Por ejemplo, en mi canción “Consecuencias de un mal uso de la electricidad” utilizo al monstruo de Frankenstein para hablar de alguien que echa de menos a su padre. Me gusta tomar los recursos y los tropos de la ciencia ficción y llevarlos a una perspectiva más íntima.
A lo largo de más de dos décadas has mantenido una identidad artística muy coherente. ¿Cómo se consigue evolucionar sin perder la esencia?
Más de dos décadas… y más de tres. En realidad, no hay ningún secreto. Al moverme en un entorno artístico de perfil bajo, puedo permitirme evolucionar de acuerdo a mis propios intereses en cada etapa de mi vida. Respecto a esa esencia, yo siempre oscilo entre dos parámetros: por un lado, el uso de la tecnología (como el sintetizador o la caja de ritmo); y, por otro, el uso de la música pop tal y como la entendían los Beatles o los Beach Boys, por ejemplo. La forma puede cambiar y a veces puedo ser más tecno o más acústico, pero lo realmente importante es el fondo de las canciones y lo que estas transmiten.

Has publicado 12 discos, cada uno con una personalidad distinta. ¿Hay alguno que sientas especialmente cercano en este momento de tu vida?
No existe ningún hijo favorito —como se suele decir—, pero es cierto que hay un disco muy significativo a día de hoy. “La fortaleza de la soledad” salió en 2009, en un momento especial para mí porque fue cuando cambié de casa, y hace poco sacamos la versión reeditada. También me gusta mucho el título, que hace referencia al refugio que tiene Superman en el Polo Norte, porque te permite hacer juegos de palabras. Puede referirse a una fortaleza como espacio físico, pero también puede significar que la soledad te fortalece.
Después de este disco conjunto, ¿te planteas nuevas colaboraciones o ya estás trabajando en material propio para un futuro álbum?
He acordado con Nacho Casado que seguiremos haciendo discos juntos, pero no ahora. Él acaba de grabar uno en solitario y está editándolo, y en mi caso tengo las canciones grabadas en maquetas. Mi proyecto más inmediato es la reedición de “La fortaleza de la soledad”, que ya está a la venta en la discográfica Jabalina. A corto-medio plazo, no creo que acabe el año editando un disco nuevo, sino que será ya para 2027. Quiero que sea un disco en el que haya más gente tocando aparte de mí, algo similar a mi colaboración con Nacho. Admito que he disfrutado mucho la experiencia conjunta; yo, que venía de la soledad de mi habitación, ¿Quién lo iba a decir?













