REFLEXIÓN EN TIEMPOS DE CRISIS

ANTONIO GOMEZ VILLA

A VUELTAS CON LA CRISIS. REFLEXIÓN
Antonio Gómez Villa

Estamos en crisis. Otra más del sistema capitalista. ¿Y a qué se debe esta vez? Para unos es la crisis bursátil, para otros el desplome de la burbuja inmobiliaria y junto a ambos el imparable avance de la economía sumergida. En definitiva un sistema basado en el lucro y la ganancia desmesuradas, que se topa con sus propias contradicciones inherentes a que esta espiral de crecimiento tiene sus barreras naturales (el crecimiento permanente no es posible en el mundo finito en que vivimos). La crisis se resolverá, una vez más, haciéndola recaer sobre los más débiles, y vuelta a empezar. En todo este proceso, los dramas personales y familiares no forman parte de la historia.
Hoy todo el mundo habla de “competitividad” necesaria para una “economía sostenible”, términos que se mueven en parámetros antagónicos y que no resisten al más elemental juicio crítico. La competitividad avala una política en la que la explotación de los trabajadores juega un papel básico, y en esta situación, no nos queda más remedio que aceptar que las economías emergentes tipo China siempre serán más competitivas que nosotros. El desarrollo sostenible a lo que invita es a un debate colectivo sobre el presente y el futuro de la vida en este planeta, el reparto del trabajo entre todos, a tomar conciencia de los escasos recursos para los problemas demográficos del mundo, el preparar la sociedad del futuro a corto y medio plazo. Y frente a ello se ha implantado un sistema económico cruel que ha terminado por imponer en el mundo desarrollado el consumismo como algoritmo del denominado estado del bienestar.
Precisamente, en términos capitalistas, el empleo sólo se consigue mediante fórmulas de reactivación económica y ello no es posible si no se estimula el consumo. Pero con millones de parados sin apenas recursos para subsistir, con el miedo latente en el resto de trabajadores ante los recortes salariales y la hipotética pérdida de sus empleos, no es posible consumir. Es la pescadilla que se muerde la cola.
Analicemos nuestra propia posición. Decimos sentirnos europeos, pero nos hemos incorporado a una Europa de usureros y ventajistas que con el caramelo de los Fondos de Ayuda de todo tipo nos han introducido en una absoluta dependencia de las organizaciones financieras mundiales (Grecia es el ejemplo más palpable). En las últimas décadas han ido minando todo lo público, desmantelando sectores básicos de nuestra economía, privatizando recursos, con múltiples escándalos de corrupción, con una justicia que en absoluto es independiente, se han atrevido a hacernos pagar los errores de banqueros y las crisis de sectores privados con el pretexto de que se hundía el sistema, han congelado pensiones y bajado los sueldos de funcionarios con recortes brutales en sectores sociales como sanidad y educación, han atacado de manera inmisericorde a los sindicatos (que no han calculado bien el alcance de toda esta operación y hoy se encuentran muy debilitados desde el punto de vista operativo), en suma, se ha ido creando un clima de impotencia tal que lo grave es que no existe relación entre votantes, democracia y solución a los problemas, porque cuando afirmamos que todos los políticos son iguales, estamos aceptando el hecho de estar inmersos en una situación de corrupción generalizada. Y aquí todos somos responsables.
Porque los políticos a los que elegimos ejercen la función de títeres y marionetas en esta escenografía. Nadie se plantea disputar el control por la economía a ningún nivel. Basta mirar a nuestros elegidos, el gobierno del Sr. Rayoy admite ahora que no se va a crear empleo hasta dentro de un año como mínimo y por Decreto Ley impone una Reforma Laboral cuyo objetivo es que los “emprendedores” (ahora se les llama así) tengan los menores problemas para poder crear empleo. Es decir poner las gallinas al cuidado de las zorras. ¿Para cuándo una Reforma Empresarial? (lamento de antemano que la pregunta sea objeto de escándalo). Pero es que el PSOE viene a plantear la ayuda solidaria con las medidas del Ejecutivo en esta crisis. Más de lo mismo, en materia económica, PP y PSOE las dos caras de una misma moneda. Pero además, en las redes sociales encontramos de manera creciente el descrédito de los políticos en general, que viven en su mundo, lejos de la realidad social.
En la actualidad, los denominados contertulios de los programas de televisión al uso, crean opinión, analizando si Rajoy o Rubalcaba, si Merkel o Sarkozy, nos van a resolver la crisis, mientras al más común de los mortales, sólo le queda defenderse con expresiones varias del tipo que no se pueden reproducir en un artículo. Los que seguimos confiando en la gente (movimiento 15M, ONG del tipo Greenpeace, Amnistía Internacional, Médicos sin Fronteras…) hacemos votos porque un día unamos nuestras voces y nuestra conciencia.
Y en estas estamos.
Mientras tanto no nos queda otra que seguir peleando día a día.

Yecla a 19 de febrero de 2012

Antonio Gómez Villa
DNI 022428019Y
Apdo. de Correos nº 250

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