7.5 C
Yecla
lunes, 19 enero, 2026
spot_img

YECLANOS POR EL MUNDO: José Manuel Sanchiz Yago

Daniel Ortuño Ibáñez

José Manuel Sanchiz Yago (32 años) cruzó el charco para perseguir su pasión deportiva. Nos cuenta cómo salió de su zona de confort para instalarse en Canadá, donde lleva viviendo los últimos nueve meses.

Con el estreno del 2026, en Yeclanos por el Mundo nos desplazamos hasta el otro lado del Atlántico para conocer a José Manuel Sanchiz Yago (32 años), que lleva los últimos nueve meses residiendo en Canadá, concretamente en Squamish, un pueblecito al norte de Vancouver. Después de trabajar durante casi una década en una fábrica en Yecla, y tras diversos vaivenes personales que sacudieron su vida, José Manuel decidió que era hora de un cambio radical, un soplo de aire fresco: “Mi sueño siempre había sido ir a Canadá, principalmente porque allí se encuentra la élite del mountain bike. Es uno de los países donde este deporte tiene más peso”. Con la idea en mente de perseguir su afición, nuestro yeclano se enfrentó al vértigo del viaje, consiguió el visado y se plantó en el país norteamericano, donde comenzó también a trabajar en el ámbito del roofing, la colocación de tejados especiales para proteger las casas de las fuertes nevadas invernales.

“Cuando llegué allí —comenta José Manuel—, empezaron a acecharme muchos fantasmas del pasado, pero las nuevas rutas y desafíos en bicicleta me ayudaron poco a poco a superar mis miedos y a ampliar mis propios límites”. Aparte del mountain bike, Canadá es un paraíso para la acampada y los deportes al aire libre: “Lo que más me sorprendió fue la libertad de disfrutar de la naturaleza, la capacidad de irte por la montaña y hacerte una fogata para pasar la noche”. Esto, junto con la tranquilidad y la hospitalidad de los canadienses, es lo que José Manuel más ha disfrutado durante su estancia. También nos habla del nivel y la calidad de vida en comparación con España: “Es cierto que allí se cobra más y de forma más continuada, pero el precio de las cosas sigue siendo alto; en ese sentido, hay un mayor equilibrio y eso te permite ahorrar sin tantas dificultades”.

En el aspecto social, José Manuel nos confiesa que al principio siempre buscaba grupos de españoles con los que relacionarse. Con el tiempo, fue soltándose y atreviéndose con el idioma: “Yo tenía una pequeña base de inglés del colegio y de lo que fui aprendiendo por mi cuenta, pero la mejor forma de dominarlo fue llegar allí y tirar de ensayo y error. También he podido avanzar en el idioma gracias a un compañero de piso y a una profesora de inglés que me da una clase por semana”. Respecto al tema del clima, José Manuel tiene que ir mentalizándose: “Todavía no he vivido los meses de enero y febrero, que es cuando llegan las nevadas y los termómetros suelen alcanzar los -20 grados. Eso será la prueba definitiva”.

En cuanto a sus regresos a nuestro país, José Manuel volvió por sorpresa a Yecla por Navidad, para recargar las pilas y reencontrarse con su gente: “Han sido nueve meses seguidos en Canadá. También es verdad que no es un viaje que pueda hacerse a la ligera; son muchas horas de vuelo y un cambio horario importante”. Por ello, él calcula que su próximo regreso podría ser, de nuevo, en Navidad: “La primavera, el clima y los paisajes merece la pena vivirlos allí”, dice con la nostalgia de quien añora su hogar.

Finalmente, ¿se ve José Manuel haciendo su vida en Canadá? Según nos cuenta: “Todavía estoy, digamos, en periodo de prueba. Mi objetivo era pasar allí un año entero para experimentarlo todo. Ya he vivido tres estaciones y me falta la más dura, el invierno”. De momento, él se encuentra muy cómodo en el país norteamericano y no descarta quedarse allí de forma permanente: “Otra de mis intenciones es aprender todo lo que pueda acerca del mountain bike, aprovechando que estoy en uno de los mejores lugares para este deporte, y en un futuro poder enseñar y guiar a otras personas aficionadas a la bicicleta”. José Manuel lo piensa durante un momento… y concluye: “Ahora mismo, te diría que me quedo en Canadá, aunque no sé qué me deparará la vida. Tengo un trabajo estable y, sobre todo, una pasión deportiva que puedo explotar y disfrutar al máximo”.

spot_img
spot_img

Más artículos

Artículos relacionados

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

Últimos artículos