La riqueza la crean las empresas y el Estado la administra para que todos salgamos ganando a través de los servicios públicos
A las puertas de la Feria del Mueble de Yecla, el gran escaparate empresarial que volverá a convertir a nuestra ciudad en la capital del sector del 26 al 29 de mayo, conviene recordar una verdad como una catedral que a veces se diluye entre tantas noticias y titulares: son las empresas las que sostienen, con sus impuestos y su actividad, los servicios públicos de los que disfrutamos. Sanidad, educación, infraestructuras, seguridad, políticas sociales… Todos los servicios públicos se financian gracias a la riqueza que generan quienes emprenden, producen, innovan y crean empleo. Y nuestra Feria del Mueble es un ejemplo perfecto de ese tejido productivo que impulsa el desarrollo del que depende la economía de tantas familias en nuestra localidad.

Cada stand, cada prototipo, cada contrato que se cierra representa horas de trabajo, inversión, riesgo y esfuerzo que no solo beneficia a quienes forman parte directa del sector. Y en Yecla lo sabemos muy bien. Ese empeño empresarial por seguir creciendo se traduce en empleo y en actividad para comercios, hoteles y restaurantes, y por tanto en ingresos fiscales que permiten mantener y mejorar los servicios públicos de los que tanto nos tenemos que orgullecer y que tanto tenemos que defender. De ahí la importancia de subrayar que los estados y las administraciones gestionan recursos, pero no generan riqueza por sí mismos. Administran, regulan, planifican, redistribuyen… Y todo lo que queramos añadir. Pero la riqueza, en el caso de Yecla, nace en las fábricas, en la industria auxiliar, en los despachos de diseño, en los almacenes, en los camiones que transportan mercancías, en las empresas que exportan y compiten en mercados de medio mundo. Sin actividad económica, no hay impuestos y sin impuestos no hay servicios públicos. Es de perogrullo pero parece que siempre se nos olvida. Por eso, cuando se habla de bienestar social, conviene no perder de vista el origen de dónde surge y se mantiene ese bienestar social.

El empleo no se origina por decreto, el empleo lo crean las empresas. La innovación no aparece por arte de magia pues la impulsan quienes arriesgan capital y talento. La prosperidad no se improvisa, se construye con inversión, productividad y competitividad. Y Yecla, con su potente industria del mueble, del tapizado y del descanso, es un ejemplo vivo del motor que mantiene el progreso y las perspectivas de futuro en nuestro pueblo. La Feria del Mueble no es solo una importante cita comercial de gran envergadura sino también un recordatorio de que detrás de cada servicio público hay empresas que funcionan, una nómina que se paga, un impuesto que se ingresa y un proyecto que avanza. Empresas que cumplen con su compromiso social aportando ingresos a las arcas del estado. Por eso, cuidar a las empresas es cuidar el bienestar de todos, porque sin su contribución no existirían los pilares que sostienen nuestra vida cotidiana. Un país pobre es un país sin empresas. Un país fructífero es un país con un sólido tejido empresarial. Y en estos días en los que Yecla vuelve a ser referencia nacional, es momento idóneo para recordarlo y reconocerlo. La riqueza la crean las empresas y el Estado la administra para que todos salgamos ganado.













