entrevista: Francisco Muñoz Ortega, Pregonero de la Semana Santa
Alex Delegido
¿Qué quiso transmitir con su Pregón y por qué cree que ha gustado?
Intenté hacer de mi Pregón algo vivencial, porque el auténtico sentido de la Semana Santa para un cristiano y para un cofrade es rememorar la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. Y lo hice contando la gran riqueza de la Semana Santa de Yecla en cuanto a imágenes, procesiones… Y también quise recordar a través de la figura de Cristo maltratado, azotado y vejado, los miles y miles de personas amenazados por la guerra, la violencia… El mundo está cada vez más necesitado de paz y de justicia social.
Usted ya había pregonado las Fiestas de la Virgen hace unos años… ¿Cómo han sido ambas experiencias? ¿Qué diferencias ha encontrado?
He sentido mayor responsabilidad en este Pregón de Semana Santa porque yo formo parte de la familia cofrade toda mi vida. Pero el Pregón de las Fiestas de la Virgen fue un gran orgullo y una experiencia preciosa, compartida con el entonces presidente de la Federación de Peñas de San Isidro, Pedro José Azorín, excelente compañero y amigo.

¿Cómo fueron sus inicios en la Semana Santa?
Llevo medio siglo en la Semana Santa. En concreto, desde 1975 y empecé saliendo de capuchino con la Cofradía de la Virgen de las Angustias, de la que formaba parte mi abuelo y salíamos los tres hermanos. Luego, ya en 1984 junto a otros amigos, fui fundador de San Pedro Apóstol, siendo presidente de la cofradía durante 19 años. Y también formo parte de la Cofradía del Cristo de la Buena Muerte. A día de hoy soy cofrade en las tres.
¿Cómo recuerda los años de su Presidencia del Cabildo y de qué logros se halla más satisfecho?
Fueron sólo cinco años, de 2010 a 2015, pero muy intensos. Se trabajó mucho el aspecto social de las cofradías, un área que apenas se tocaba y desde entonces se han puesto en marcha muchas iniciativas para ayudar a los colectivos necesitados. También se terminó la restauración de la iglesia de San Francisco y se pudo volver a celebrar allí el acto del Entierro, o que salga de allí la procesión de los Farolicos. Y también se avanzó en el aspecto formativo en el Cabildo y las cofradías.
¿Con qué instante se quedaría?
Me quedo con el Entierro en la Iglesia de San Francisco y la Procesión de la Soledad. Me emocionan mucho y me evocan a seres queridos que ya no tengo la fortuna de tener a mi lado.













