Cuando los médicos piden dignidad profesional están pidiendo también dignidad para la atención que recibimos
La huelga de médicos es un SOS por la supervivencia de la Sanidad Pública ya que sus reivindicaciones apuntan precisamente a mejorar la atención que recibimos millones de usuarios. Con sus exigencias, los profesionales no buscan privilegios, sino garantizar que cada paciente sea atendido con el tiempo y la calidad que merecemos. La sobrecarga de las listas de espera, el exceso de horas y la falta de recursos no solo agotan a los médicos: deterioran la atención al usuario y ponen en riesgo nuestra salud. Reclamar mejores condiciones laborales es reclamar mejores condiciones asistenciales. Un médico que puede dedicar más minutos a cada consulta diagnostica mejor, previene más y evita complicaciones que hoy saturan urgencias y hospitales. Invertir en estabilidad, formación y tecnología no es un gasto superfluo sino una apuesta por un sistema más eficiente, humano y sostenible. Por eso debemos ver en esta huelga una defensa de nuestros derechos. Porque cuando los médicos piden dignidad profesional, también están pidiendo dignidad para la atención que todos recibimos.













