El Asilo de Ancianos consigue frenar al coronavirus durante las dos oleadas

Ninguno de los 78 mayores que viven en la residencia que atienden las religiosas en nuestra ciudad se ha contagiado

Los 24 trabajadores que forman la plantilla siguen extremando todas las precauciones

De éxito rotundo. No existe otra manera de calificar el logro que han conseguido las Hermanitas de los Ancianos Desamparados de Yecla en la residencia que gestionan, pues han logrado evitar los contagios de coronavirus entre sus 78 ancianos tanto en la primera como en la segunda oleada de la pandemia, teniendo en cuenta que incluso este final de verano e inicio del otoño ha sido más cruento en Yecla incluso que los primeros meses de 2020.

Sor Marta es la religiosa que tiene a su cargo tanto a los 78 mayores como a una plantilla de 24 trabajadores y, como es lógico, se muestra muy satisfecha de esta situación en su conversación telefónica con SIETE DÍAS YECLA. “Una de las razones de que hayamos evitados los contagios es que los mayores no salen de la residencia para nada desde que empezó este grave problema que el mundo sufre.

En nuestras instalaciones pueden pasear, ver televisión, conversar con sus compañeros… Hemos extremado las precauciones y nosotras solo salimos también a lo imprescindible. Y nuestros trabajadores están siendo extremadamente responsables. Además, cuando alguien se ha sentido enfermo y a la vuelta de las vacaciones de todos, se han efectuado las correspondientes pruebas PCR y han resultado todas negativas”, ha señalado Sor Marta.

Fundamental será en las próximas semanas la campaña de vacunación contra la gripe. “Las vacunas ya están pedidas y empezaremos enseguida a ponerlas. Todos los años es muy importante pero este es fundamental e indispensable”, señala Sor Marta.

La religiosa, volcada totalmente en la atención a estas personas mayores, agradece especialmente, “al Ayuntamiento de Yecla, a través del alcalde y de la concejala Patricia Soriano, la atención que nos han dispensado durante todo este año tan difícil”. También tiene palabras de cariño y admiración hacia “los voluntarios que vienen cada día a echar una mano y que no nos han dejado ni en las peores semanas de la pandemia cuando apenas se sabía nada de esta enfermedad y ellos también se exponían”.

El objetivo es que esta buena situación, que también se ha conseguido en la Residencia San Isidro, como ya informó en otras ocasiones nuestro semanario, se mantenga en el tiempo. Comienza el frío y la preocupación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados se dispara. Pero ellas seguirán como siempre. Dándolo todo.

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