Premios Siete Días 2016: Embajadora de Yecla en el Mundo: María Isabel Puche Palao

Próximo jueves, 10 de noviembre, amplio especial sobre el desarrollo de la gala de entrega de este año, celebrada en la noche del jueves 3 de noviembre en el Treatro Concha Segura.

Pascual Aguilera García

El deporte es un medio excelente para transmitir valores positivos tales como respeto, cooperación, competitividad, espíritu de sacrificio, autodisciplina y otras muchas virtudes. Y también es un vehículo inmejorable para difundir el nombre de una ciudad. Estos dos aspectos están íntimamente relacionados en la persona en la que ha recaído este año el Premio SIETE DÍAS YECLA a la Embajadora en el Mundo. Porque María Isabel Puche ha recorrido toda la geografía española y medio planeta representando a nuestra ciudad haciendo en todo momento gala de “yeclanía”.

María Isabel Puche nació en Yecla el 26 de febrero de 1987 y desde muy pequeña se interesó por el deporte, aunque su relación con la modalidad en la que ha destacado fue fruto de la casualidad. Con cinco años su madre quería inscribirla en las clases de ballet, pero el azar quiso que justo al lado del aula un grupo de chicos jugaran vestidos con el judogi, vestimenta usada para la práctica del yudo. A partir de ahí surgió el vínculo de la joven yeclana con la disciplina deportiva creada por el maestro nipón Jigoro Kano en 1882.

Con la llegada del siglo XXI dio un paso más y para seguir avanzando en su carrera se inscribió en el Judo Club Alicante dirigido por Javier Alonso e Isabel Fernández (una de las mejores deportistas españolas de siempre que tiene en su haber la triple corona: oro olímpico, mundial y europeo). Hasta la ciudad mediterránea se desplazaba dos veces a la semana para recibir sus clases. Desplazamiento que realizaba acompañada de su madre, que junto a su hermana, son las dos mejores seguidoras y punto de apoyo de la deportista yeclana. Con la mayoría de edad se instaló en Alicante donde compatibilizó las duras y extenuantes sesiones de entrenamiento con los estudios universitarios. Su capacidad de trabajo y su constancia le permitió conseguir la licencitura en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (LCAFD), además de diplomarse en Magisterio Especialidad en Educación Física (MEEF).

Deportista y competidora nata, compaginó en sus primeros años el kimono y el tatami con el pantalón corto y la tierra. Y no se le daba mal eso del fútbol. Hasta tal punto que en la temporada 2000-2001 formó parte de la plantilla del equipo infantil federado del Yeclano Club de Fútbol, y no desentonaba del resto de compañeros, todos ellos chicos. Y un poco más tarde practicó el fútbol sala, también federado, con la Sociedad Deportiva Hispania. Equipo con el que consiguió el título de campeona regional y jugó la fase de ascenso a la División de Honor en la primavera de 2004.
Pero llegó el momento de elegir una disciplina deportiva para dedicarse de lleno y María Isabel no lo dudó. Se decantó por este arte marcial de origen japonés. Y a juzgar por los resultados cosechados no hizo mala elección.

Desde 2003 y hasta 2015 ha subido ininterrumpidamente al podio en los campeonatos de España, acumulando un título de campeona en categoría cadete, tres en júnior, otros tres en categoría para menores de 23 años y otros tantos en sénior. Primeros puestos a los que hay que añadir dos medallas de plata y cinco de bronce en las diferentes ediciones de la máxima competición nacional. Un palmarés envidiable, no cabe duda. Resultados que le ha permitido a la judoka yeclana ocupar el primer puesto en el ránking nacional de su categoría, menos de 63 kg, desde hace bastante tiempo, lo que le ha valido para competir fuera de nuestras fronteras.
Su participación internacional comenzó muy pronto y con buenos resultados. Las dos primera salidas de España las saldó con sendos primeros puestos en el torneo de Coimbra en Portugal, en el ecuador de la pasada década, participando todavía en categoría júnior. También en sénior ha sido habitual ocupante de los podios. En la Copa de Europa ha conseguido dos medallas de oro (Marbella 2010 y Málaga 2011), una de plata (Loutraki 2009) y tres de bronce (una en Atenas y dos en Málaga).

Asimismo sabe lo que es pisar el ‘cajón” en competiciones mundiales y continentales, como los dos segundos puestos obtenidos en Casablanca 2014 y Varsovia 2016 y las tres terceras posiciones alcanzadas en Túnez (2015 y 2016) y en Casablanca en la primavera del presente año. En la máxima categoría del judo planetario también ha obtenido recompensa a su trabajo, en ambos casos en el segundo peldaño del podio, en el Grand Prix de Rijeka en 2013 y en Grand Prix de Jeju (Corea del Sur) un año después. Estos son los resultados más destacados de una trayectoria deportiva larga y fructífera a pesar de la juventud de nuestra protagonista.
La única espina en la carrera de María Isabel Puche es no haber obtenido una plaza para los Juegos Olímpicos del pasado verano, aunque todavía tiene tiempo por delante, clase, técnica y ganas para conseguirla en la próxima cita olímpica.

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